¿Se acabó el control de cambio?

Con motivo de las nuevas políticas públicas en materia económica anunciadas desde el gobierno nacional, la Asamblea Nacional Constituyente dictó el Decreto Constituyente Derogatorio del Régimen Cambiario y sus Ilícitos , que entró en vigencia el día 2 de agosto del año 2018, luego de su publicación en la Gaceta Oficial, con el cual cambia la radical posición de sancionar penalmente el libre tráfico de divisas y liberar un poco las restricciones económicas que venían impuestas desde el año 2003.

¿Cómo funciona el régimen cambiario?

Desde el 5 de febrero de 2003, mediante un convenio suscrito entre el Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Venezuela, se restringió la libre convertibilidad del bolívar, y se centralizó la compra y venta de divisas en el Banco Central de Venezuela, lo cual prohibió la celebración de operaciones, negocios y actos jurídicos en cualquier moneda distinta al bolívar.

Ese instrumento, que restringe derechos constitucionales a pesar de tener carácter sub-legal, instauró un cepo a la libertad económica en la República, pero por sí solo no hace delictual la actividad que prohíbe. En realidad, el referido convenio cambiario es una norma que restringe derechos económicos, pero sus sanciones son meramente civiles, es decir, las consecuencias de su incumplimiento sólo acarrean nulidades e indemnizaciones civiles.

En este sentido, como la política pública era la de prohibir totalmente el tráfico jurídico de divisas en Venezuela, el poder legislativo consideró importante sancionar penalmente el incumplimiento del cepo cambiario, y el día 14 de septiembre de 2005, entró en vigencia la Ley contra los Ilícitos Cambiarios.

Esta ley instauró un sistema sancionatorio penal que funciona de manera paralela al régimen cambiario impuesto por el convenio suscrito entre el Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Venezuela. Dicho de otra forma, el convenio cambiario restringe la libertad en el uso de las divisas, y la ley establece tipos penales que penalizan el incumplimiento del convenio cambiario.

15 años de Control de Cambio

Durante estos quince años transcurridos desde el año 2003, se han celebrado treinta y nueve convenios cambiarios; cada uno ha alterado ligeramente detalles y condiciones en el acceso y uso de divisas pero todos han mantenido una prohibición en la libre convertibilidad.

Paralelamente, se han dictado siete leyes penales que tipifican delitos y sancionan las violaciones a los convenios cambiarios, algunas más severas que otras, pero todas expresamente dejan derogadas las anteriores. La última de ellas está vigente desde el año 2015.

No obstante, como se ha dicho, el pasado 2 de agosto la Asamblea Nacional Constituyente dictó un decreto que -validez o legitimidad aparte- deroga expresamente el régimen cambiario y sus ilícitos.

Esta derogatoria no parece extenderse sino al sistema penal que penaliza el incumplimiento de los convenios cambiarios, y no a los convenios cambiarios mismos, de forma tal que éstos mantienen su vigencia, sin que, ahora, exista sanción penal que reprima su inobservancia.

¿Qué fue lo que se derogó y cuáles son sus consecuencias?

La sucesión de leyes penales es realmente un tema muy sencillo: cuando hay varias leyes que puedan contradecirse, se aplica la más favorable. Cuando una norma deroga expresamente todo el contenido del régimen de ilícitos cambiarios, sin sustituirlo por un régimen penal nuevo, toda conducta queda despenalizada, y salen del ordenamiento jurídico todas las penas que se aplicaban a los hechos cambiarios.

La consecuencia: desde el 2 de agosto de 2018 ya no hay ilícitos cambiarios; ya no se penalizan las operaciones con divisas de ningún tipo. Dejó de ser delito cambiar bolívares por divisas.

No obstante -y aquí es cuando se complica el asunto-, eso no quiere decir que hay libre convertibilidad del bolívar. Los convenios cambiarios todavía mantienen su vigencia, pero su inobservancia ya no tiene consecuencias penales, sólo consecuencias civiles.

¿Y los hechos ocurridos antes del 2 de agosto de 2018?

Bien, como ya se ha adelantado, la derogatoria expresa de todos los delitos cambiarios no sólo se aplica a hechos cometidos a partir de su entrada en vigencia, sino que tiene efectos retroactivos para todos los hechos cometidos antes de su entrada en vigencia, sea que no se haya iniciado un proceso penal, sea que éste esté en trámite, o que se esté cumpliendo la pena.

Empero, el decreto derogatorio del régimen cambiario y sus ilícitos contiene dos excepciones:

  • La responsabilidad civil derivada de todos los ilícitos cambiarios cometidos hasta el día 2 de agosto del año 2018; y
  • Los delitos de adquisición de divisas mediante engaño y desviación del uso de las divisas, tipificados en los artículos 21 y 23 de la Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos del 30 de diciembre de 2015, cometidos antes del día 2 de agosto del año 2018.

 

Esta rara excepción a la retroactividad de la ley penal más favorable, de dudosa constitucionalidad, aplica por disposición expresa del artículo 3 del Decreto Constituyente Derogatorio del Régimen Cambiario y sus Ilícitos, para sancionar casos graves de delitos de naturaleza lesiva del patrimonio público.

En definitiva

Celebrar un contrato de cambio de bolívares por divisas, o en el que se utilicen divisas como medio de pago de bienes y servicios, sigue siendo regulado por los convenios cambiarios, y prohibido en buena parte de los casos, sólo que ahora no es delictual.

Además, la errática forma en la que el régimen cambiario se ha mantenido en vigencia cambiante durante los últimos quince años resta seguridad jurídica al régimen de las divisas en Venezuela, obliga a proceder con mucha cautela y a mantener atención a la forma en que será aplicado este decreto, cuya primera consecuencia debería ser el sobreseimiento de todos los procesos penales a los que aplica, bien sea en curso, o terminados por condena penal, con la evidente excarcelación de individuos que se encuentren cumpliendo penas privativas de libertad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *